Queridos hermanos:
Tras haber vivido un nuevo Lunes Santo bajo el amparo de nuestra bendita Titular, deseo expresar mi más profundo agradecimiento y felicitación a todos aquellos que hicieron posible que nuestra Procesión de Penitencia fuera, una vez más, un testimonio público de fe, de elegancia y de devoción; por tanto, una oración compartida que inundó las calles de nuestra Úbeda.
A todos los que jalonaron el paso de Nuestra Señora de Gracia portando su atributo con un silencio orante y un comportamiento ejemplar, reflejo de quien sabe lo que significa vestir la túnica con orgullo y respeto.
Al Grupo de Apoyo, por cuidar de los hermanos durante el itinerario, facilitando en todo momento el camino y demostrando un cariño constante a nuestra Titular.
A la Banda de Cabecera, nuestra querida Orquestina, que volvió a ser el latido que anunciaba nuestra llegada, sonando con la fuerza y el estilo que nos hace únicos.
A la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de Gracia, cuyas notas fueron puente entre la tierra y el cielo, elevando cada momento a una categoría sublime.
A la Cuadrilla de Costaleros, que no sólo hicieron que La Señora procesionara; Ella parecía acariciar el suelo gracias a su esfuerzo bajo las benditas trabajaderas. Fue emocionante ver cómo nuestra Madre avanzaba poderosa por las calles adoquinadas, conmoviendo a propios y extraños.
Al Cuerpo de Acólitos, por ser, una vez más, la luz y el incienso que anteceden la llegada de Nuestra Madre, manteniendo el decoro y la solemnidad en todo el trayecto.
A la Junta de Gobierno, por el trabajo silencioso, por los meses de preparativos y por el compromiso incondicional antes, durante y después de que se abrieran las puertas de la Basílica de Santa María.
En definitiva, a todos los que de una manera o de otra, hicieron posible con su esfuerzo, que el Lunes Santo fuese un Lunes Santo muy especial.
El Lunes Santo pasó, pero la huella que habéis dejado perdura. Gracias por hacer que Nuestra Señora de Gracia brillara con luz propia y por demostrar que, por encima de todo, somos una hermandad viva.
Que el manto de Gracia nos cubra a todos hasta que el próximo año volvamos a ser sus pies y su voz en las calles de Úbeda.
Feliz Pascua de Resurrección.
Antonio Barrionuevo
Hermano Mayor



